Porfiri - illustration and fine art

Wednesday, June 27, 2018

Expo en el Museo del Banco Provincia




"Aproximadamente, desde el año 2007 comencé a trabajar en cuadernos de bocetos. Antes dibujaba en papeles sueltos. Dibujar en cuadernos y libretas me ayudó a encontrar un estilo y un camino, a dibujar porque si más allá de los encargos. Allí los bocetos e ideas se organizaron y también apareció la inquietud de escribir. Los dibujos convivieron con mis primeros textos que fueron relatos incompletos y apropiaciones. Mi gusto casi compulsivo por el dibujo encontró en las libretas de bocetos una vía de expresión ilimitada.

Al principio me plantee hacer una libreta o cuaderno por año, pero luego fui adquiriendo más práctica y comencé a hacer más de una, a trabajarlas consecutiva o correlativamente. Tengo libretas y cuadernos de todo tipo, apenas empezados, completos, terminados rápida o pacientemente. He dibujado en ellos con lápices, tintas, biromes, marcadores y les he pegado recortes de papel y stickers. En ellos se pueden ver cambios de estilo, de técnica, de ideas, etc…

Mi trabajo como ilustrador es anterior a las libretas, comencé a trabajar desde adolescente, en el año 1994 se imprimieron mis primeras publicaciones pagas. Desde ese momento continué trabajando hasta la actualidad, muchas veces en forma continua y otras interrumpidamente, se sucedieron etapas en las que me avoqué a la escritura de cuentos, a la pintura y a la docencia. Sin embargo, la ilustración continúa presente entre mis intereses y muchos relacionan mi obra solamente con esta disciplina. La ilustración es para mí una mesa de experimentación formal, técnica y narrativa. Un encargo, por más pautado que sea, siempre puede dejar un intersticio dónde se escabulla la subjetividad. Tal vez pueda ser el origen de una obra posterior. Quizás este sea el prejuicio más corriente sobre la disciplina de la ilustración, el de que la pauta o el texto condiciona.

Creo que el límite entre la pintura y la ilustración se ha ido desdibujando o desdefiniendo en mi obra. De un encargo de ilustraciones puede salir luego la estética de una obra, y de una obra, pueden salir las ideas que aporten un toque especial a un encargo de ilustración.

Mi praxis artística está en esa intersección entre la pintura y la ilustración. Algunas temáticas recurrentes en mi obra son: la metafísica, lo lúdico y la complejidad de las prácticas artísticas contemporáneas. Habitualmente, utilizo la figura retórica del oxímoron, donde el conflicto aparece disimulado por lo infantil y el juego. Bajo la apariencia estética de la ilustración, mis trabajos muestran mundos metafísicos y complejos.

Quizás sean estos espacios interdisciplinarios en los que habita el arte contemporáneo los más auténticos. En los residuos y los márgenes de lo consagrado se encuentran los restos de significación con los que se pueden construir nuevas poéticas. No hablo de un arte con mayúsculas, sino de un arte auténtico y anclado en las prácticas cotidianas, comprometido con la realidad. Dirigido hacia las micro realidades, donde el hacer se nutre de la más auténtica subjetividad, la del día a día."

Federico Porfiri
Texto aportado para la muestra 

Tuesday, May 01, 2018

Expo en el Banco Nación - mayo 2018


El juego como ritual

Es difícil pensar la cultura humana sin un componente lúdico. Hans-Georg  Gadamer señala que el juego es una función elemental de la vidaAncestralmente, ya la práctica del culto religioso entrañaba un elemento lúdico. “En el juego, en los bailes y en las fiestas el hombre busca la posibilidad de volver a acceder a la fiesta perdida, un retorno a lo sagrado y a sus ritos”, advierte Girogio Agamben. El hombre actual ya no sabe jugar más, o juega a través de la tecnología, olvidándose de poner el cuerpo. La pintura de Porfiri requiere de un espectador que se entregue de cuerpo entero al juego que propone, que sea también cojugador. Y así, por medio de lo lúdico, el artista nos permite acceder a un ritual tan viejo como cautivante, el ritual de pararse frente a una obra artística y percibir su aura. Un juego que necesita como mínimo de dos partes.

En Lúdica encontraremos sapos, insectos, gusanos y un fumigador, integrantes de un ecosistema, donde cada uno ocupa un lugar en la cadena alimentaria. Los gusanos se confunden con cordones de ADN, los sapos se descomponen en figuras geométricas, los pájaros invaden todo el espacio aunque no resultan amenazantes, sino que son amigables y nada peligrosos. Un cibernauta aislado parece burlarse de todos los seres a su alrededor. La serie “Corazón” muestra un conjunto de los socotrocos de Porfiri donde hay varios núcleos y no se puede encontrar el centro. Cada corazón o socotroco es un mundo en sí mismo, puede ser un planeta o un universo comprimido, pero sin una forma que podamos identificar. Con estas imágenes, el artista pone de relieve la crisis de sentido en el arte contemporáneo, donde los conceptos abundan y la forma muchas veces es subestimada.

Según podemos leer en “La decadencia de la mentira” de Oscar Wilde, “la mentira, o sea el relato de cosas bellas y falsas, es la finalidad misma del arte”. Y de ahí podemos extraer que el artista trabaja con la falsedad, nos miente, porque crea un mundo revelador aunque este no sea copia fiel de la realidad que nos rodea, sino una transformación de los elementos que conocemos hasta tornarlos irreconocibles. Porque el arte es nuestra encendida protesta y pone en evidencia la imperfección de la naturaleza; si esta fuera perfecta, no existiría el arte. Entonces la vida termina por imitar al arte. El artista crea un universo paralelo donde los espectadores asistimos a una mentira, felices de ser engañados por esta fábula imaginada,  por la constelación de seres que no existen, geografías imposibles, sueños disparatados. Este es el diccionario que escribe Porfiri, donde organiza el mundo, instalando una nueva taxonomía de la imaginación que seguramente será copiada por la realidad.

Milly Vázquez 
(periodista y escritora)




"Pájaros" (detalle) - 2018 - collage s/ MDF - 100 x 150 cm


"Gusanitos" (detalle) - 2018 - collage s/ MDF - 100 x 150 cm